Sobre mí
Soy Martín Bodelón Andueza, terapeuta especializado en Hipnosis Clínica y Regresiones a Vidas Pasadas, director de la Escuela de Hipnosis Regresiva y creador del Método Clínico de Hipnosis Regresiva.
Durante más de 15 años he acompañado miles de procesos terapéuticos profundos, trabajando con hipnosis, regresiones, inconsciente, síntomas, bloqueos emocionales y memorias no integradas.
Pero mi camino hacia este trabajo no comenzó de una forma lineal.
Nací en Chile y viví allí hasta los 23 años. Desde joven sentí un interés profundo por la psicología, la espiritualidad y los procesos internos del ser humano. Sin embargo, durante un tiempo seguí un camino más tradicional, estudiando una carrera que nunca llegó a motivarme ni a darme un sentido real.
Había algo en mí que buscaba otra dirección.
A los 23 años decidí dejar Chile y comenzar un viaje por el mundo. Durante los primeros años viajé haciendo lecturas de Tarot. Para mí nunca fue una forma de adivinar el futuro, sino una herramienta simbólica para ayudar a las personas a mirar con más claridad los procesos que estaban viviendo.
Ese fue mi primer contacto real con el acompañamiento.
Escuchar.
Interpretar.
Sostener preguntas.
Ayudar a que una persona pudiera verse desde otro lugar.
Con el tiempo, mi búsqueda espiritual se fue profundizando. Tuve la oportunidad de conocer a mi Maestro, y mi forma de comprender la vida, la conciencia y el mundo interno se expandió profundamente.
Fue una etapa de mucha apertura.
Más que sentir que estaba aprendiendo algo nuevo, muchas veces sentía que estaba recordando algo que ya estaba en mí.
En ese proceso viajé a la India.
Llegué buscando respuestas, pero después de algunas semanas entré en una crisis profunda. Tenía más apertura espiritual que nunca, pero no sabía cómo darle forma. No sabía cómo convertir todo eso en un camino concreto.
El Tarot me había entregado mucho, pero sentía que necesitaba algo más.
Algo más profundo.
Más terapéutico.
Más transformador.
Una vía que permitiera llegar a capas del ser humano que no siempre se alcanzan solo con la palabra o la comprensión racional.
Una noche, en medio de los Himalayas, le pedí al Universo una señal. Algo que me ayudara a encontrar mi camino.
Al día siguiente llegué a un pequeño hostal casi vacío. En una estantería había un solo libro: Espejos del tiempo, de Brian Weiss.
El libro hablaba de pacientes que, durante procesos de regresión, accedían a memorias profundas, experiencias de vidas pasadas y comprensiones que les permitían elaborar dolores, vínculos y conflictos desde otro lugar.
Algo en mí se activó de inmediato.
No fue solo interés intelectual. Fue una certeza interna.
Sentí que ahí había una puerta.
Una forma de unir espiritualidad, inconsciente, experiencia terapéutica y transformación profunda.
Poco tiempo después me fui a vivir a la Isla del Sol, en el lago Titicaca, Bolivia. Arrendé una pequeña casa frente al lago y las montañas, y seguí recibiendo personas para lecturas de Tarot.
Un día llegó una mujer con un proceso emocional muy intenso. Durante la lectura aparecieron temas profundos que necesitaban ser trabajados. Le hablé de las regresiones y de lo que había estado leyendo. Nunca había guiado una sesión de ese tipo, pero algo en mí sabía que podía intentarlo con cuidado, presencia y respeto.
Nos encontramos al día siguiente, temprano en la mañana, en una cueva donde ella estaba viviendo.
La escena era simple y fuerte: el frío, el silencio, el amanecer, ella dentro de su bolsa de dormir y yo guiando una experiencia que también era nueva para mí.
A los pocos minutos, entró en un proceso profundo.
Se fue directamente al útero materno. Allí aparecieron recuerdos, sensaciones y emociones bloqueadas relacionadas con la experiencia de haber compartido ese espacio con su hermana gemela.
Su relación actual con ella era difícil, intensa y dolorosa.
Después, la experiencia se abrió hacia una vida pasada donde pudo comprender, desde otro lugar, la fuerza del vínculo que existía entre ambas. Una relación profunda, simbiótica y cargada de emociones que todavía seguían activas en esta vida.
No voy a relatar aquí toda la historia.
Lo importante, y lo más fuerte de esa sesión, fue que pudo llorar, comprender, perdonar e integrar un dolor que llevaba mucho tiempo activo en su interior.
Para ella fue una experiencia transformadora.
Para mí también.
Ese día comprendí que la Hipnosis Regresiva no era simplemente una técnica para recordar escenas del pasado.
Era una forma de abrir un espacio para que el inconsciente pudiera expresarse y mostrar aquello que necesitaba ser visto, elaborado e integrado.
Desde entonces, no he dejado de trabajar con regresiones.
Con los años me formé en distintas escuelas de hipnosis clínica. Estudié métodos, enfoques y estructuras. Pero el aprendizaje más importante me lo han dado las personas.
Cada sesión.
Cada proceso.
Cada historia.
Cada síntoma.
Cada experiencia que una persona trae consigo.
Con el tiempo fui comprendiendo algo esencial:
más allá de si una persona va a una vida pasada, a la infancia, al útero materno o a una escena simbólica, lo importante es que ahí se está expresando algo profundo del inconsciente.
Algo que necesita ser visto.
Comprendido.
Sostenido.
E integrado.
En una regresión pueden aparecer memorias, símbolos, emociones, sensaciones o escenas que la persona no esperaba.
Pero lo más importante no es solo lo que aparece.
Lo más importante es cómo se sostiene.
Cómo se guía.
Cómo se comprende.
Cómo se interviene.
Cómo se integra.
Porque una regresión profunda necesita mucho más que una inducción.
Necesita presencia, criterio terapéutico, estructura y dirección.
De esa experiencia nace mi forma de trabajar.
Y con el tiempo, también nace la Escuela de Hipnosis Regresiva y el Método Clínico de Hipnosis Regresiva.
Un método creado para enseñar este trabajo con claridad, profundidad y responsabilidad. Especialmente a psicólogos, terapeutas, coaches y profesionales del acompañamiento que sienten que muchas veces la conversación racional ayuda, pero no siempre alcanza.
Mi mirada es que muchos síntomas, bloqueos y patrones emocionales no se resuelven solo entendiendo lo que ocurre.
A veces es necesario llegar al origen.
A esa capa más profunda donde el inconsciente guarda memorias, escenas, vínculos, emociones no integradas y experiencias que siguen influyendo en la vida actual.
La Hipnosis Regresiva permite abrir ese espacio.
No para imponer una creencia.
No para hacer espectáculo.
No para forzar recuerdos.
Sino para acompañar un proceso profundo donde la persona pueda ver, comprender, liberar e integrar aquello que estaba actuando desde un lugar inconsciente.
Hoy mi trabajo une experiencia terapéutica, profundidad espiritual, estructura clínica y una mirada clara sobre el inconsciente.
Lo que ofrezco, tanto en sesiones individuales como en formación profesional, es un camino serio para trabajar con el origen emocional, simbólico e inconsciente de aquello que una persona vive, repite o no logra transformar del todo.
Formación y experiencia
Más de 15 años trabajando con Hipnosis Clínica, Hipnosis Regresiva y Regresiones a Vidas Pasadas.
Director de la Escuela de Hipnosis Regresiva.
Creador del Método Clínico de Hipnosis Regresiva.
Máster en Hipnosis Clínica y Ericksoniana, certificado por la Asociación Internacional de Hipnosis Clínica y Experimental de España, AIHCE.
Diplomado en Hipnosis Reparadora, Instituto Sharovsky, Argentina.
Especialista en Regresiones a Vidas Pasadas.